QUÉ ES EL PROYECTO SAKYA-SOS

El proyecto SAKYA-SOS fue creado, en 1997, con la intención de proporcionar soporte a los refugiados tibetanos en el exilio. Lo que inicialmente era la ayuda directa de los miembros de la comunidad de Sakya Tashi Ling (monasterio budista del Garraf) a unos cuantos amigos tibetanos exiliados, se quiso transformar en un vehículo que facilitase a cualquier persona con ganas de colaborar en la lucha contra la desaparición de la cultura y la espiritualidad tibetanas el que encontrase un camino fácil para hacerlo.

Así fue como, se comenzaron a recoger solicitudes de ayuda de diferentes regiones de India y Nepal, donde se habían refugiado la mayoría de tibetanos exiliados, y un grupo de voluntarios se dedicó a buscar quien quisiera y pudiera ayudarles.

El número de solicitudes empezó a crecer de manera exponencial. Las peticiones de ayuda para pagar la escolarización de los más pequeños, y los estudios de chicos y chicas más mayores que, habiendo iniciado los estudios, tenían que abandonarlos por falta de recursos económicos. El proyecto les hizo ver que nuevamente podían optar a poder acabar sus estudios y conseguir alguna titulación académica que les permita encontrar un trabajo con el que contribuir a la manutención de su familia.

También Los monjes y monjas huidos del Tíbet nos empezaron a pedir ayuda, pues se han visto obligados a huir de su propio país y separarse de sus familias para poder seguir avanzando en el camino de su espiritualidad.

Todo ello a dado como resultado el que en estos momentos estamos apadrinando niños/as, jóvenes y monjes/as en India y en Nepal, y están en fase proyecto los apadrinamientos en otras zonas, pues, al haber ido contactando con diferentes pueblos y comunidades necesitadas, a través de la apertura de nuevos centros de Dharma por el Ven. Lama Jamyang Tashi Dorje (Bolivia, Miami, Perú, etc) no hemos podido quedarnos indiferentes, y estamos iniciando el mismo camino ya andado en India y Nepal.

Para hacer viable este proyecto, todos los que, en este lado, nos ocupamos del Proyecto SAKYA-SOS, lo hacemos de manera totalmente voluntaria y altruista. Actualmente, los que, en India y Nepal, se cuidan del Proyecto, cobran una cierta cantidad de dinero, pues el Proyecto ha crecido tanto en los últimos años que era necesario que alguien allí pudiera dedicar bastantes horas a la semana para asegurar la buena marcha del mismo.

A DÓNDE VAN A PARAR LAS AYUDAS

Las ayudas van dirigidas a personas concretas o bien a proyectos.

En referencia a las PERSONAS nos encontramos con varios grupos de apadrinados:

1. Niños y niñas en edad escolar. Muchos de ellos ya nacieron en el exilio. Otros huyeron del Tíbet junto con sus familiares o amigos. Otros residen en zonas del planeta tan pobres que a sus padres se les hace imposible facilitarles una escolarización. Todos ellos necesitan poder acabar los estudios para intentar encontrar un trabajo digno el día de mañana.

2. Jóvenes, chicos y chicas que huyeron del Tíbet con o sin sus familias, y ahora necesitan completar la escolarización básica o bien realizar algún curso suplementario que les asegure una titulación suficiente para encontrar un trabajo y contribuir al sostenimiento de su familia.

3. Monjes y monjas, que huyeron del Tíbet donde se sufre tortura o encarcelamiento sólo por continuar con sus prácticas religiosas, prohibidas por el gobierno chino. No tienen familiares, en India y Nepal, que les puedan ayudar, y necesitan poder pagarse la ropa y los medicamentos, la tinta y los libros necesarios para sus estudios, pagarse la manutención durante el periodo de vacaciones en que los centros donde están viviendo o estudiando cierran, poder ir de peregrinación a determinados lugares sagrados, etc.

Respecto a los diferentes PROYECTOS,

1. La escuela Sakya Kunga Shedrup Ling en Darjeeling (India), una escuela inaugurada en 1999 por el Ven. Lama Lodoe Tenzin, en un local de alquiler al lado del monasterio, en el que ha acogido hijos de familias tibetanas muy pobres, para facilitarles la escolarización y los conocimientos sobre Filosofía Budista. Necesitan ayuda para comprar el material escolar, el mobiliario, pagar el alquiler, el sueldo del profesorado, hacer reformas... También necesitan ayuda para poder comprar el terreno en que construir la nueva escuela, que podría acoger a más niños y tendería, con el tiempo, a la auto-suficiencia.

2. El proyecto Kathmandu (Nepal), que pretende poder llegar a tener un edificio propio en el que establecer una escuela que, para los niños más necesitados, sería también un hogar, al mismo tiempo que podría dar trabajo a los padres con menos recursos, que por medio de su trabajo en la cocina, la limpieza o el cuidado de los niños, podrían tener un lugar donde vivir con su familia, al mismo tiempo que escolarizan a sus hijos. Eso, a largo plazo, necesitaría para su funcionamiento global muchos menos recursos económicos que el ir pagando la escolarización de cada uno de los niños individualmente.

3. Las fábricas de incienso que se han empezado a construir en India y Nepal servirán también para dar trabajo a los cabezas de familia más necesitados que, de esta manera, se responsabilizarán directamente de la escolarización de sus hijos con mucha mayor auto-estima que a través de los apadrinamientos directos. Además, se les asegurará la comercialización del incienso en un sistema de COMERCIO JUSTO a través de Sakya Tashi Ling y entidades colaboradoras.

CÓMO SE HACE EL CONTROL

Esta es una de nuestras grandes preocupaciones, poder asegurar que las ayudas llegan a su destino, que la gente que las pide es gente realmente necesitada, y que utilizan la ayuda de manera correcta.

Inicialmente era el propio Ven. Lama Jamyang Tashi Dorje, Director Espiritual de Sakya Tashi Ling, quien, en sus viajes anuales a la zona, comprobaba personalmente la buena marcha del proyecto, conociendo personalmente a los apadrinados y sus familias y llevando personalmente el dinero.

Actualmente tenemos una persona responsable del proyecto SAKYA-SOS en India y otra en Nepal, que son los que reciben y distribuyen el dinero, comprobando la situación concreta de cada apadrinado y la correcta utilización del dinero. Por ello cobran un sueldo mensual y dedican el equivalente a media jornada laboral a dicha función. También son ellos los que comprueban, cuando recibimos solicitudes de ayuda nuevas, que las personas que solicitan la ayuda realmente la necesitan y no disponen de ninguna otra persona que les apadrine, pues son muchos los casos de gente que, o bien disfrutando de una situación económica suficiente como para pagar la escolarización de sus hijos o bien disponiendo ya de padrinos, solicita ayuda a diferentes personas y entidades. Nuestros responsables comprueban periódicamente la situación real de cada apadrinado, nos avisan si detectan algún problema o situación nueva, y nos envían las nuevas solicitudes de ayuda de los más necesitados de cada zona. También hacen de intérpretes para los que todavía no dominan el inglés, traduciéndoles las cartas que reciben y envían.

TIPOS DE COLABORACIÓN

Hay diferentes maneras de colaborar con el proyecto:

A. Siendo uno de los padrinos fijos que se comprometen a ayudar a una persona concreta, sea ésta niño, niña, joven, monje... En estos momentos la cuota mensual es de 25 euros al mes para apadrinar un niño o niña, variable (ajustándose a las necesidades específicas de cada apadrinado concreto) para los jóvenes, y 15 euros al mes para apadrinar 2 monjes o monjas. En Nepal, donde la vida es más barata que en la India, la cuota de 25 euros al mes sirve para apadrinar a una familia concreta y, además, para contribuir a un "fondo común" de ayuda a los que aún no disponen de padrino propio.

Pero el ser padrino no consiste solamente en una colaboración económica. Es muy importante establecer una relación personal con el apadrinado, a través de cartas, e-mails, visitas personales (quien tenga la suerte de poder viajar hasta allí). Esta relación nos da a conocer mucho más de cerca la realidad del pueblo tibetano en el exilio, sus preocupaciones y miedos, la manera como se enfrentan al futuro, sus esperanzas, la forma en que intentan preservar sus rasgos característicos de espiritualidad en un mundo cada vez más materialista y competitivo. Es muy importante para ellos, al margen de la ayuda económica, saber que en otro lado del planeta hay una persona que se preocupa especialmente por ellos y por ayudarles a conseguir un futuro algo mejor que el presente. Por eso le damos tanta importancia a las cartas que ellos envían cada vez que reciben el dinero (2 veces al año) y a que se les conteste.

Se puede también "apadrinar" un proyecto, es decir, enviar una cantidad fija cualquiera mensual para ayudar al mantenimiento de alguno de los proyectos ya en marcha.

B. Mediante colaboraciones puntuales o esporádicas: algunas personas no disponen de recursos suficientes como para comprometerse en una cantidad mensual fija. Pero no por eso dejan de poder formar parte del proyecto. Las colaboraciones esporádicas se utilizan para aquello que, al hacer cada envío, nos parece más urgente: familias a las que la enfermedad o un accidente ocurrido a alguno de sus miembros ha dejado en la ruina (allí la sanidad NO es gratuita y la salud, un bien muy preciado, es muy precaria), ayudar a conseguir algo concreto como una silla de ruedas, un ordenador, determinados libros de estudios, un viaje de peregrinación a determinado lugar, o bien para aquellas solicitudes de ayuda que llevan mucho tiempo esperando sin que les hayamos podido conseguir un padrino concreto. A estas ayudas esporádicas añadimos lo que se recoge de las otras formas de colaboración con el Proyecto Sakya-SOS, como son la venta de cuadros o pequeños objetos fabricados por voluntarios para contribuir a recaudar fondos para los diferentes proyectos.

Con este tipo de colaboraciones cubrimos también ayudas a casos muy concretos, como la urgencia en pagar un curso escolar determinado, unos estudios específicos de corta duración para asegurar una determinada titulación... Sirven también para iniciar nuevos proyectos. Hay quien prefiere dar una única cantidad de dinero que comprometerse en una cuota mensual fija.

CÓMO INCORPORARTE AL PROYECTO

Para poder colaborar con el proyecto, sea como padrino fijo, o con ayudas puntuales o esporádicas, sólo tenéis que:

- Devolver a Sakya Tashi Ling el boletín con vuestros datos si en lo que estáis interesados es en ser un padrino fijo y nosotros contactaremos con vosotros por teléfono o carta. Si preferís hacerlo por e-mail, podéis dirigirlo a info@sakyapa.org, especificando "para el PROYECTO SAKYA-SOS".

- Hacer una aportación económica cualquiera a la cuenta del PROYECTO SAKYA-SOS, especificando el remitente (si lo deseáis, o, en caso contrario, poniendo solamente "aportación") y especificando a qué deseáis que sea destinada vuestra colaboración. La cuenta del Proyecto Sakya-SOS es: Caixa de Catalunya, 2013-0361-08-0200611656.

- También podéis colaborar con el PROYECTO SAKYA-SOS donando objetos artísticos o diferentes artesanías que creáis pueden venderse a bajo precio para recoger donativos que sirvan para contribuir con cualquiera de los proyectos. Para ello, contactad con nosotros enviándonos vuestros datos y sugerencias, por e-mail, carta o teléfono.

Hasta pronto y gracias por vuestro interés.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE LOS PROYECTOS

EL PROYECTO KATMANDÚ

Actualmente los apadrinamientos en Nepal a través del PROYECTO SAKYA-SOS sirven para ayudar a una familia concreta, pero también para contribuir a un fondo común que se utiliza para los casos más urgentes en cada envío de dinero.

Las familias que tienen la suerte de tener un padrino concreto utilizan el dinero para poder pagar la escolarización de sus hijos. A las familias que no tienen un padrino concreto, Mr. Achung Lama, el responsable del PROYECTO SAKYA-SOS EN NEPAL, procura facilitarles la escolarización de sus hijos haciéndolos acudir a determinadas escuelas más sencillas, en las que los más pequeños pueden quedarse a comer. Ese es un buen argumento para convencer a las familias de la necesidad de dar educación a sus hijos, pues si el niño vuelve a casa habiendo comido, eso supone una preocupación menos para los padres y un buen incentivo para el niño.

Al principio, la comida es la única motivación para que los niños acudan a la escuela. Pero en cuanto ya ha pasado un cierto tiempo, los niños se han habituado al horario escolar y a aprender cosas nuevas, a compartir y jugar con otros niños, y ya son ellos mismos los que reclaman seguir yendo a la escuela. Ya no le ven sentido a estar por las calles, sea pidiendo limosna, sea intentando encontrar algún trabajo que puedan hacer, con cuyo sueldo ayudar a su familia.

Nuestro responsable utiliza el dinero que se le envía cada vez para el fondo común (una cuarta parte de cada cuota de apadrinamiento, más lo que se recoge de las ayudas esporádicas y puntuales, y el dinero de las huchas que hay en el monasterio) para pagar directamente la matriculación de los niños y comprarles directamente el material escolar que necesitan (libros, libretas, lápices y bolígrafos, etc), de manera que el gasto total es siempre menor que si cada familia lo ha de pagar individualmente. Utiliza escuelas concretas, de las que conoce bien a los directores, de manera que si alguna vez el pago de las cuotas se retrasa, eso no signifique que los niños tengan que dejar la escuela.

Si consiguiéramos reunir dinero suficiente como para construir una escuela propia, que no tuviera que pagar un alquiler, con los profesores directamente contratados desde el PROYECTO SAKYA-SOS, cocina propia, y espacio suficiente como para que pudieran vivir allí los niños que carecen de familia e incluso los hijos de las familias más pobres, todo sería, en conjunto, mucho más barato. El personal de cocina y limpieza podrían ser directamente los padres de las familias más necesitadas, que podrían vivir en el propio edificio y escolarizar a sus hijos a cambio de su trabajo para la comunidad. Eso ayudaría enormemente a esas familias, al mismo tiempo que reduciría mucho los gastos globales. Si la escuela llega a funcionar suficientemente bien, puede incluso llegar a tener alumnos externos que paguen una cuota por su escolarización, ayudando con ello al auto-mantenimiento de la escuela.

Para ayudar a llevar a cabo este proyecto, se puede colaborar de 2 maneras:

- Aportando cualquier cantidad de dinero, sea como colaboraciones esporádicas o como una sola colaboración puntual, que se destinará a la construcción de la escuela.

- Apadrinando la propia escuela, es decir, comprometiéndose con una cantidad cualquiera fija mensual, que ayude a pagar los gastos fijos de la escuela: sueldos de profesores, comida, ropa, mobiliario, material escolar, gastos de agua, luz y teléfono, vacunas, medicinas y otros gastos sanitarios, etc.

Si este proyecto te parece tan interesante como a nosotros y quieres colaborar, sólo tienes que ponerte en contacto con nosotros.

EL PROYECTO DE APADRINAMIENTOS

Como el nivel de vida y la situación política actual han aumentado las diferencias entre India y Nepal, la utilización de las cuotas de apadrinamiento es diferente en uno u otro país.

Apadrinamientos en INDIA

La cuota va íntegramente (una vez descontados los gastos de gestión) a la familia del niño/a o joven apadrinado, que utilizan esa cuota para pagar los estudios, libros, uniformes, etc. del apadrinado.

Esa cuota es de 25€ mensuales para los niños en edad escolar.

En el caso de los jóvenes, como son apadrinamientos para permitirles realizar estudios superiores, normalmente en régimen de internado, las cuotas varían ajustándose a cada caso concreto, y en algunos casos el apadrinamiento se hace entre 2 ó más padrinos al mismo tiempo. Las exigencias para poder realizar estudios superiores en esos países son muy altas, dada la gran limitación de los recursos, y sólo los mejores estudiantes pueden pasar las pruebas para que les acepten a cursar dichos estudios.

Los estudiantes menos brillantes pueden acceder a escuelas de formación profesional, menos caras y de menor duración que los estudios superiores, pero también habitualmente en régimen de internado.

Respecto a los monjes y monjas, la tradición monástica tibetana es la columna principal en la evolución de algunos de los más valorados aspectos de la cultura tibetana. El arte, la literatura y la arquitectura tibetanas están ligadas a la tradición budista, y desde siempre los grandes monasterios tibetanos hicieron universidades, donde se estudiaba Filosofía Budista del más alto nivel.

Actualmente hay entre los refugiados tibetanos más de 12.000 monjes/as repartidos en monasterios de diferentes partes de India, Nepal y Bhutan. Pero la cifra crece cada día. Cada vez son más los que cruzan las fronteras de la India y Nepal con la esperanza de obtener una educación monástica en las enseñanzas tibetanas tradicionales. La mayoría de los refugiados han pasado por experiencias muy duras, incluso los hay que han sufrido prisión y torturas antes de la huida.

Los nuevos llegados monjes/as se acogen a los monasterios tibetanos establecidos en el exilio, pero dado que la economía de estos monasterios es muy ajustada, eso sólo se puede arreglar a través de las ayudas económicas.

Para apadrinar a estos monjes y monjas, que viven en diferentes monasterios y centros de Filosofía Budista, donde tienen asegurado el alojamiento y la comida, hemos establecido una cuota de 15€ mensuales, con la cual se puede ayudar a 2 de ellos a que puedan pagarse la ropa, las medicaciones y otros gastos sanitarios, los textos y objetos rituales necesarios para su práctica religiosa, que puedan hacer ofrendas o permitirse hacer alguna peregrinación a lugares sagrados, que puedan pagarse estudios de inglés o informática fuera de los centros donde residen, o que puedan pagar el alquiler de una habitación o ir a visitar a sus familiares durante el tiempo en que el centro en que residen cierra por vacaciones.

Apadrinamientos en NEPAL

La situación política ha ido empeorando progresivamente desde que, en junio del 2001, tuvo lugar la matanza de la familia real, que re-agudizó los enfrentamientos entre maoístas y ejército.

Actualmente están al borde de la guerra civil, e incluso hay zonas que ya se auto-consideran en estado de guerra. Hay toque de queda por las noches, continuas matanzas entre maoístas y ejército, exhaustivos controles policiales a toda la población civil... El rey actual (hermano del anterior) ha suprimido el Parlamento, y actualmente la mayoría de partidos políticos reclaman la convocatoria urgente de elecciones y la vuelta a la democracia parlamentaria, así que casi cada día hay manifestaciones, huelgas generales y multitud de detenciones. Eso ha influido desfavorablemente en toda la población del país y, la situación de los más desfavorecidos no ha hecho más que seguir empeorando. Así que cada vez hay más familias realmente necesitadas de ayuda, y quedan menos familias con una situación económica suficientemente aceptable como para poder ayudar o dar trabajo a los más desfavorecidos.

Por todo ello, el nivel de vida es mucho más bajo que en India, y además en Nepal no existe un gobierno tibetano en el exilio que, como en India, con los impuestos que recauda de los tibetanos que los pagan voluntariamente, intente ayudar a un hijo de cada una de las familias más pobres, o los casos más desgraciados y urgentes como pueden ser los discapacitados.

La cuota de apadrinamiento para los niños y niñas en edad escolar es también de 25€ mensuales, pero en Nepal dan más de sí que en India, así que la misma cuota sirve para ayudar a una familia concreta (3 cuartas partes) y también para contribuir a un "fondo común" (una cuarta parte) que se utiliza para los casos más graves y urgentes en cada momento. Estas "urgencias" suelen ser el ayudar a una familia concreta en que uno de sus miembros ha tenido necesidad de estar ingresado en un hospital (nada de la atención sanitaria es gratuita en esos países), o en que ha muerto el cabeza de familia dejando a la familia sin ningún ingreso regular (tampoco allí está regulado ningún sistema de pensiones y la precaria salud de la mayoría de la población contribuye a su corta esperanza de vida), o en que la familia ha sido víctima del robo de sus escasas pertenencias (incluso en países tan pobres hay quien todavía está peor que su vecino y necesita robar para sobrevivir), etc.

Respecto a los jóvenes, al igual que en India, la cuota de apadrinamiento es variable dependiendo de las necesidades concretas de ayuda del apadrinado.

En Nepal también es posible ser padrino pagando una cuota mensual cualquiera, para contribuir al fondo común de ayuda a las familias que aún no disponen de padrino fijo, en una especie de apadrinamiento "global". Con ello no se apadrina a una familia concreta, sino que se participa del fondo común para emergencias y de soporte a las familias sin padrino, o sea que, aunque no se sabe antes de cada envío de dinero a quien irá exactamente esa cantidad, sí se sabe que será para cubrir las urgencias de todo un grupo de familias, previamente conocidas, pues son las de nuestra "lista de espera" para encontrarles padrino.

También es posible pagar una cuota superior a los 25€ mensuales, para apadrinar una familia concreta y contribuir con una mayor cantidad al fondo común.

Si alguna de estas opciones es la que te parece más adecuada, ponte en contacto con nosotros.

LAS FÁBRICAS DE INCIENSO

Siempre hemos pensado que la función primordial del PROYECTO SAKYA-SOS era proporcionar el impulso inicial para que la gente necesitada a la que ayudamos llegase a ser completamente auto-suficiente. Al apadrinar niños y jóvenes, aspiramos a que, con una buena educación, consigan en el futuro un trabajo con el que sacar adelante a su familia. En los diferentes proyectos a los que contribuimos con nuestra ayuda, la idea es facilitarles una aportación económica inicial para que, surgidos de la propia iniciativa de los colectivos necesitados, sigan adelante SIN nuestra ayuda en un plazo de tiempo razonable, siempre y cuando comprobemos que se trata de proyectos que tienden a la autosuficiencia.

El proponer proyectos concretos nosotros mismos podría ser útil en alguna ocasión, pero siempre tendrá mucha más fuerza e interés para ellos lo que haya surgido de su propia iniciativa.

Ahora se están empezando a construir 2 fábricas de incienso, una en India y otra en Nepal, que necesitan sin duda una inversión económica inicial. Pero servirán para proporcionar trabajo a los cabezas de familia de los casos más necesitados, de manera que en un futuro no lejano ya no necesiten que apadrinemos a sus hijos. Nosotros aportamos el dinero necesario para empezar el proyecto, y luego les aseguramos la compra del incienso que produzcan, puesto que en Sakya Tashi Ling se utiliza y vende en grandes cantidades. Así, en un sistema de COMERCIO JUSTO, les aseguramos la viabilidad de su proyecto, pues aportar solamente la inversión inicial no aseguraría su futuro.

Nosotros lo vemos como una forma de ayuda muy fructífera, pues soluciona 2 problemas al mismo tiempo:

- En primer lugar, dar trabajo a los más necesitados, de manera que sean ellos mismos quienes se ganen el sueldo y con ello mejore la situación económica de toda su familia y, sobre todo, suba su autoestima.

- En segundo lugar, eso hace que esas familias no necesiten que se apadrine a sus hijos, siendo ellos mismos los propios responsables de escolarizarlos.