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El museo romántico es en sí mismo el Palau Novella, Casa de Indianos datada de 1890 y atribuida al insigne arquitecto Manuel Comas Thos. Es un Palacio ecléctico, mezcla de estilos y decorado por artistas renombrados de la época. El Museo muestra las salas recuperadas, restauradas y conservadas, que nos ilustran perfectamente la época de los "Indianos" o "Americanos", una época de vital importancia en la historia más reciente de nuestro país. Haciendo un seguimiento por los espacios nobles del palacio, el visitante, conoce la historia singular de la familia Doménech, fundadores de esta colonia agrícola, así como valores de entendimiento histórico y del romanticismo.
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| Techo Salón Dorado | | Detalle capilla Palau Novella |
Un camino de almendros nos lleva hacia la entrada principal del Palacio.
Cuando entramos al recinto amurallado observamos las dependencias propias del palacio: una mayordomía, para el servicio externo a la casa, la cochera, donde se guardaban los carruajes que utilizaba la familia en sus viajes a los pueblos cercanos, el lavadero, recientemente restaurado, las bodegas, los lagares, para el prensado de la vid y la oliva, la capilla cristiana y las casas particulares del servicio. Todas estas dependencias externas están situadas a los lados de un patio empedrado que conduce hasta una verja de hierro forjado que se abre para introducirnos en la entrada del Palacio
Una pequeña escalinata lleva a la entrada del Palacio, y justo al pie, dos figuras mitológicas en forma de leones armados con una cola enroscada, que como dos guardianes cuidan y defienden la entrada al Palacio velando por la protección de los dueños de la casa.
Ahora solo tenemos que cruzar el umbral de la puerta e introducirnos en la casa.
Tradicionalmente se cuenta que en el Palacio el oro proliferaba como elemento decorativo. Podía hallarse tanto en los frescos de las paredes, como en las piezas metálicas de las diferentes habitaciones que también estaban bañadas en oro. Una de las estancias más curiosas es la sala de baño de estilo neoárabe, con gran profusión de espejos circundantes, una magnífica bañera de mármol oscuro de Carrara. Indiscutiblemente remarcable es la insólita comuna de caoba, en forma de trono importada de Inglaterra, construido en Londres por encargo directo, idéntico al que existía en el Palacio de Oriente en Madrid.
La gran actividad en el Palacio y la forma de vida del señor de la casa, megalómano y malgastador, junto con las visitas de los personajes ilustres de la época, crearon una atmósfera misteriosa alrededor de la Plana Novella. De las fantasías que se explican destacan una aventura amorosa del rey Alfonso XII, difícil que se produjera ya que según parece, cuando se comenzaba la edificación de la casa este ya había muerto. Se cuentan que se produjeron importantes reuniones de masones de gran relevancia política y numerosas historias de aventuras sexuales.
Los proyectos colonizadores de los Doménech no dieron los resultados prometidos. En el año 1893 se declaró la filoxera y en 1896 la finca pasó al Patrimonio de Estado y fue a subasta pública. La finca una vez adjudicada en 1896 al último descendiente del Barón de Jafrá, fue públicamente subastada y adquirida a principios del siglo XX por el señor Abadal.
Desde entonces el Palacio ha tenido muy diferentes propietarios que han mantenido sus puertas cerradas sin preocuparse demasiado de su cuidado.
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